Por FATIMA HUSSEIN
ASHEVILLE, Carolina del Norte (AP) — La administración del presidente Donald Trump planea imponer sanciones a otro banco esta semana, en el marco de sus esfuerzos por aislar económicamente a Irán , según declaró el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, a The Associated Press el domingo.
“Si es necesario, recurriremos a la violencia financiera”, dijo Bessent en la entrevista. “Les estamos demostrando a las personas que sabemos quiénes son, que ustedes saben quiénes son, y que esto tiene que parar”.
Bessent habló con la AP antes de las reuniones del G20 en Asheville, Carolina del Norte, donde se reunirá individualmente con sus homólogos de las principales economías del mundo y de las economías en desarrollo para fomentar la cooperación contra Irán.
Dijo que planea centrarse en fomentar el crecimiento económico en sus reuniones, que se celebran mientras se enfrenta a un escrutinio por un inusual programa de recompra de bonos y su enfoque respecto a los 40 billones de dólares de deuda estadounidense, y defendió la decisión del Tesoro de excluir a ciertos periodistas de la cobertura del evento.
Bessent no mencionó el nombre del banco que sería sancionado esta semana.
Sus declaraciones se producen después de que la administración Trump indicara que pasaría de los ataques militares a la presión económica durante una guerra que recientemente cumplió seis meses, prometiendo lo que denominó un "Día D económico" contra un país que ya ha soportado décadas de duras sanciones.
Estados Unidos está intentando presionar a Irán.
Sin embargo, las hostilidades entre Estados Unidos e Irán se recrudecieron el domingo.
Las fuerzas estadounidenses atacaron lanzacohetes iraníes en el estrecho de Ormuz en su primera acción militar en un mes, rompiendo así una tregua en los combates.
Irán prometió tomar represalias por lo que calificó de ataque mortal.
Además, la administración se ha basado principalmente en advertencias en lugar de nuevas sanciones contra los socios comerciales de Irán.
También queda por ver cómo manejará Trump la situación con China , que es el principal socio comercial de Irán y el mayor comprador de su petróleo.
Bessent declaró a la AP que hablaría con sus homólogos chinos en la reunión del G20 y que "todas las opciones están sobre la mesa" en lo que respecta a la imposición de sanciones a Pekín por sus continuas compras.
Pero rechazó la idea de que la administración se mostrara reacia a confrontar a China, calificándola de "una narrativa completamente falsa que los medios de comunicación difundieron".
Insistió en que China y Estados Unidos deben estar de acuerdo en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz e impedir que Irán desarrolle un arma nuclear.
La primera medida oficial del Tesoro en esta campaña de presión económica fue una propuesta de reglamentación presentada el viernes, que, de aprobarse, impediría a las sucursales emiratíes de Banque Misr, el segundo banco más grande de Egipto, el acceso al sistema financiero estadounidense.
Al no imponer sanciones al banco egipcio, el gobierno republicano pareció indicar su reticencia a penalizar a los principales socios comerciales que hacen negocios con Irán, incluidos China e India.
El Tesoro restringió el acceso de los medios de comunicación a la reunión del G20.
El Departamento del Tesoro prohibió a ciertos periodistas de The New York Times, The Wall Street Journal y Bloomberg News cubrir las reuniones del G20.
Según The Times, no se trataba "solo de otro intento inquietante por parte de la administración de socavar el periodismo independiente, sino de un intento flagrante de eludir el escrutinio público".
Los funcionarios del Tesoro no han explicado su decisión.
Bessent defendió la exclusión diciendo a la AP que "no tiene nada que ver con el punto de vista".
Bessent se enfrenta a un escrutinio en el mercado de bonos.
Bessent afirmó que quería centrarse en el crecimiento durante la cumbre con sus homólogos.
“El mundo tiene una enorme deuda, y tenemos que salir de ella mediante el crecimiento económico, porque, como saben, hay muchos países que tienen déficits presupuestarios muy grandes, pero que a la vez no experimentan crecimiento alguno”, afirmó.
A principios de este mes, Bessent sorprendió a los mercados financieros con una intervención inusual en el mercado de bonos que provocó críticas por considerar que la administración no ha hecho lo suficiente para abordar los problemas fiscales.
Esta medida, que se produjo el mismo día en que la deuda estadounidense superó los 40 billones de dólares, fue vista como una forma de intentar frenar el aumento de los rendimientos de los bonos, que han elevado los costes de endeudamiento para los consumidores.
Algunas de las críticas más duras provinieron de Stan Druckenmiller, director ejecutivo de Duquesne Family Office LLC —antiguo jefe de Bessent en la década de 1990—, quien escribió en The Wall Street Journal que el Departamento del Tesoro estaba "en el lado equivocado de esa operación" y necesitaba hacer más para abordar el déficit.
Bessent promete tomar medidas contra la deuda y el déficit.
Al ser preguntado sobre las críticas, Bessent reconoció que “hemos estado en contacto” y dijo: “Stan es un gran gestor de fondos. Cambia mucho de opinión”.
“Ha pedido dos veces que Estados Unidos declare la suspensión de pagos de su deuda —una en la década de 1990 y otra en 2011—, así que le gustan las medidas extremas. No creo que hayamos llegado al punto en que necesitemos medidas extremas todavía”, dijo Bessent.
En una entrevista de 2011, Druckenmiller afirmó que un impago técnico de la deuda "sería horrible", pero no "el fin del mundo" si conllevaba medidas que limitaran el gasto en programas del gobierno estadounidense.
Bessent declaró a la AP que estaba trabajando con Russ Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto, en un paquete fiscal para reducir la deuda y el déficit, que se daría a conocer en las próximas semanas.
También argumentó que los rendimientos de los bonos estadounidenses a largo plazo bajaron en agosto "a pesar de todo el revuelo" y dijo que el aumento de los rendimientos era "un fenómeno global".
Bessent atribuyó el aumento del déficit a los reembolsos de aranceles.
El gobierno se vio obligado a reembolsar algunos aranceles pagados por las empresas después de que la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminara que Trump se había extralimitado en sus funciones al imponer aranceles generalizados a las importaciones procedentes de la mayoría de los países.
