Teherán, EFE .- La creciente escalada entre Irán y Estados Unidos sumó un nuevo capítulo con la aparición de un polémico mural en el centro de Teherán.
La obra, instalada en la Plaza de la Revolución, muestra al presidente estadounidense Donald Trump dentro de un ataúd acompañado por la frase en inglés “We Killed Trump” (“Matamos a Trump”), un mensaje que refleja el clima de fuerte confrontación entre ambos países.
La imagen comenzó a difundirse rápidamente en redes sociales y fue replicada por distintos medios internacionales, en un contexto marcado por el recrudecimiento de las tensiones militares entre Washington y Teherán.
La histórica Plaza Enghelablab, en Teherán es uno de los puntos más icónicos de la capital de Irán, por la que circulan a diario millones de personas.
La aparición del mural se produjo en momentos de máxima tensión, luego de los recientes intercambios de ataques y de las amenazas formuladas por Donald Trump contra infraestructura estratégica iraní, mientras el Gobierno de Irán denunció la muerte de decenas de civiles en bombardeos estadounidenses.
Según trascendió, el mural expresa el sentimiento de los sectores más radicalizados de Irán, que continúan reclamando una represalia contra Donald Trump tras los últimos acontecimientos que profundizaron el conflicto entre ambos países.
Uno de los hechos que más ha consternado al pueblo iraní es el asesinato de su líder supremo, Alí Jamenei, quien falleció el 28 de febrero de 2026 tras un ataque aéreo en Teherán ejecutado por fuerzas de Estados Unidos e Israel.
Posteriormente, en marzo, la Asamblea de Expertos eligió a su hijo, Mojtaba Jamenei, como su sucesor.
Las ceremonias y procesiones fúnebres en honor a Alí Jamenei se extendieron hasta julio de 2026 en medio de una gran tensión en Oriente Medio.
Durante los actos, el nuevo líder supremo juró vengar la muerte de su padre.
