Las declaraciones del expresidente sobre una nueva generación al frente del país alimentan dos interpretaciones
Las encuestas muestran a Omar con mayor respaldo entre la población general, mientras Leonel conserva la ventaja dentro de la Fuerza del Pueblo
Santo Domingo – Las declaraciones de Leonel Fernández sobre el inicio de un nuevo ciclo político en 2028 han colocado sobre la mesa una cuestión que la Fuerza del Pueblo todavía no ha resuelto: ¿será el propio expresidente quien encabece la candidatura presidencial de ese año o corresponderá a una nueva generación, representada principalmente por su hijo Omar Fernández, asumir esa responsabilidad?
Lejos de despejar la incógnita, las palabras del presidente de la organización han dado lugar a interpretaciones diferentes, en momentos en que las encuestas reflejan una particular distribución de las preferencias: Omar aventaja a su padre entre la población general, pero Leonel mantiene mayor respaldo entre los miembros de su partido.
Durante una entrevista en El Regente Podcast, conducido por Erika Infante, Fernández sostuvo que en 2028 comenzará un ciclo histórico de aproximadamente 30 años, en el que jóvenes como Omar y otros dirigentes tendrán la responsabilidad de conducir los destinos nacionales.
También expresó su aspiración de que la Fuerza del Pueblo inaugure esa etapa, establezca una visión de futuro y prepare el relevo generacional. Sin embargo, no precisó si esa transición comenzaría con la candidatura presidencial de 2028 o después de las elecciones.
Las encuestas introducen otra variable
La indefinición adquiere particular importancia a la luz de la encuesta de ACD Media divulgada el pasado 20 de octubre.
En la población general, Omar Fernández obtuvo un 43.7 % de las preferencias para la candidatura presidencial de la Fuerza del Pueblo, frente al 34.7 % de Leonel, una diferencia de nueve puntos porcentuales.
Entre los miembros de esa organización, el resultado se invierte: Leonel alcanza el 57.4 %, mientras Omar registra el 42.3 %.
Estas cifras muestran una diferencia entre las preferencias del electorado general y las de la militancia partidaria. No constituyen, sin embargo, una medición directa de intención de voto en unas elecciones presidenciales frente a candidatos de otros partidos.
Para la Fuerza del Pueblo, el contraste plantea una cuestión política: cómo conciliar el respaldo interno de su fundador y presidente con el atractivo que registra Omar fuera de las filas partidarias.
