SANTO DOMINGO – La Cámara de Cuentas de la República Dominicana no detectó ninguna irregularidad supuestamente en la gestión de Roberto Fulcar al frente del Ministerio de Educación entre los años 2020 y 2022.
El documento oficial se limita a señalar observaciones constructivas y áreas específicas para lograr un mejor funcionamiento institucional.
El estudio técnico analizó rigurosamente las compras, los pagos, las contrataciones de servicios, el manejo financiero, los inventarios y las nóminas de todo el personal.
La revisión abarcó los registros completos de bienes y recursos tecnológicos administrados en esa etapa.Estos hallazgos ocurren en medio de la crisis sanitaria global causada por la pandemia del COVID-19.
Las autoridades debieron tomar medidas rápidas y excepcionales para proteger la salud y asegurar que la educación no se detuviera.
Operar el sistema público más grande del país requirió acciones inmediatas para apoyar a millones de familias, alumnos y profesores.
Las condiciones extremas condicionaron gran parte de la ejecución administrativa durante ese tiempo tan difícil.La institución auditora reconoce que el aumento en los costos de materias primas afectó las obras de infraestructura escolar.
El informe final concluye con sugerencias para optimizar el control interno, las compras y el resguardo de archivos.
