Por Abdías Estrella
Santo Domingo, RD. A solo 7 meses de haber asumido la presidencia el 27 de febrero de 1963, Juan Bosch fue derrocado por un golpe de Estado el 25 de septiembre de 1963.
Su gobierno había promulgado la Constitución de 1963, la más avanzada de la historia dominicana, que daba derechos a los obreros, prohibía los latifundios y separaba la Iglesia del Estado.
Eso le ganó el odio de los sectores más poderosos del país.
Quienes traicionaron a la democracia fueron los militares encabezados por el Coronel Elías Wessin y Wessin, jefe del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas en San Isidro, el General Víctor Viñas Román y el General Atila Luna Pérez.
A ellos se sumaron los civiles conservadores agrupados en la Unión Cívica Nacional (UCN), la oligarquía azucarera, la cúpula de la Iglesia Católica y los empresarios de Santiago.
La excusa para el golpe fue acusarlo falsamente de comunista, de ser blando con los comunistas y de querer destruir la familia dominicana.
La prensa de la época hizo una campaña feroz contra Bosch.
La Embajada de Estados Unidos, en plena Guerra Fría, dio luz verde al golpe y no defendió al gobierno democrático.
La madrugada del 25 de septiembre, tanques de San Isidro rodearon el Palacio Nacional. Bosch se negó a renunciar.
Fue apresado dentro del Palacio con su familia y luego montado en un avión y enviado al exilio a Puerto Rico.

No hubo resistencia armada porque el gobierno era muy joven y no tenía base militar propia.
Quienes tomaron el gobierno no fueron directamente los militares, sino un gobierno civil de fachada llamado El Triunvirato.
Estaba integrado por tres personas: el abogado Emilio de los Santos como presidente, el ingeniero Manuel Enrique Tavárez Espaillat y el doctor Ramón Tapia Espinal.
El Triunvirato se rompió rápido.
Emilio de los Santos renunció en diciembre de 1963 en protesta porque Wessin y Wessin mandó a fusilar en las lomas a Manolo Tavárez Justo y a 14 compañeros del 14 de Junio.
Tras su renuncia, el poder lo tomó solo Donald Reid Cabral, que gobernó hasta que fue derrocado el 24 de abril de 1965, lo que provocó la Guerra de Abril y la segunda invasión norteamericana.
