Por Abdías Estrella
Santo Domingo Norte, RD – En octubre 2005 se asignaron RD$24,000 millones para la construcción de la primera línea del Metro de Santo Domingo que conecta a Villa Mella con el Centro de los Héroes (La Feria) en dirección norte-sur, con la promesa de que sería la solución definitiva al caos vehicular en Santo Domingo Norte.
Dieciocho años después de su inauguración de los 14.5 kilómetros del metro, el tránsito en Villa Mella sigue a la espera de una solución real y lo que prometió ser la salvación se ha convertido en una paradoja cruel.
Siendo exactamente las 8:12 minutos de la noche de este viernes 25 de septiembre, después de un día feriado, realizamos un recorrido por Santo Domingo Norte donde pudimos visualizar que la Av. Hermanas Mirabal y la Av. Charles de Gaulle continúan con los interminables taponamientos y totalmente colapsadas, como si no existiera el Metro.
Como si esos 24,000 millones que fueron invertidos para reducir el tumulto o caos vehicular nunca se hubieran gastado.

Carros atravesados, jeepetas y autos bloqueando los dos carriles, y bocinas por todos lados. A las 8:12 de la noche, Villa Mella sigue ahogada por el desorden, los conductores de transporte público y privados duran entre 2 y 3 horas para avanzar 3 kilómetros, hasta llegar a su casa después de una jornada laboral.
El Metro llega hasta Mamá Tingó, pero, el sistema de tránsito y el comercio en los espacios públicos son un desastre, y al parecer no existe un plan de reordenamiento vial.
El Metro mueve gente por arriba, pero las calles siguen secuestradas y los 24,000 millones no se reflejan en el orden, las autoridades municipales no hacen el mínimo esfuerzo para solucionar ese caos.

Entonces nos toca preguntar lo que nadie quiere responder: ¿Sería falta de voluntad política o falta de personas con capacidad y visión en cuanto a estrategias de tránsito? Parece que para las autoridades Santo Domingo Norte solo existe cada cuatro años aparecen en busca de los votos, mientras el desorden, la inseguridad persisten en la zona.
Lo que visualizamos este viernes no es tránsito, es una condición traumática. Villa Mella no necesita más promesas de elevados y túneles, necesita gerencia. Porque tantos millones que se han invertido agilizar el tránsito y hacer de Santo Domingo Norte una ciudad viable, 18 años después, la verdad es una sola: el Metro llegó, pero la solución nunca llegó.
